¿Cómo elegir tu colchón?

¿Cómo elegir tu colchón?

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¿Cuánto dura un colchón?

Todos hemos escuchado en algún momento que los expertos recomiendan cambiar el colchón cada 10 años para que podamos descansar y dormir bien, aunque por desgracia la media de vida de los colchones en España es de más de 15 años, una duración completamente insalubre. Si damos por buena la duración de 10 años y nos paramos a pensar que un colchón se usa, como término medio, 8 horas al día, 365 días al año; resulta que nos recomiendan cambiar el colchón tras 29200 horas de uso. Más de 29000 horas de hipotético descanso y/o sueño que hace que podamos levantarnos más descansados y recuperarnos de los esfuerzos del día anterior.

Así pues, tras 10 años nuestro colchón nos ha ayudado a descansar diariamente, sin que lo hayamos lavado (cierto, los colchones no se lavan), pero suponemos que hemos puesto una funda protectora para el colchón, que es la que habrá parado la ingente cantidad de células muertas de nuestro cuerpo, sudor, ácaros y demás elementos que se van acumulando en su superficie. Aun así habrá acumulado residuos, suciedad, olores y por supuesto un desgaste de material, que aunque muchas veces no es evidente, sí que se produce.

Tras valorar todo esto, sí 10 años es tiempo más que suficiente para cambiar nuestro colchón. Además en función de su estado, limpieza, desgaste de componentes, etc. Nuestras horas de sueño se habrán vuelto menos reparadoras y quizá habrán aparecido dolores de espalda que antes no teníamos. Si revisamos bien el colchón y la base en la que dormimos quizá encontremos la respuesta.

¿Cómo escoger el colchón adecuado?

Un colchón que es demasiado firme o extremadamente suave puede poner nuestro cuerpo fuera de alineación y hacer que experimentemos dolores musculares que nos afectarán directamente a nuestro descanso y es probable que reaparezcan durante el día. Además también deberemos tener en cuenta la base sobre la que descansa nuestro colchón y la almohada que usamos. A día de hoy sigo encontrando casas con somieres de malla americana (esos que eran de hierro como un panal de abejas), un producto que se dejó de fabricar en los 90 y que era tan perjudicial que puso de moda que se pusiera una tabla de madera sobre el para no perjudicar la espalda y ¡Han pasado 30 años sin que sus dueños los cambien!

A continuación escribo algunos consejos para saber navegar por el mundo de los colchones, y seleccionar el colchón que se adapte a tus necesidades y tu presupuesto:

1.    El tamaño del colchón

Elegir el tamaño correcto del colchón es el primer paso en nuestra elección. Los colchones se fabrican en una gran cantidad de tamaños e incluso con medidas especiales.  Las medidas standard en España son de las siguientes anchuras: 90, 105, 135, 150, 160, 180 y 200cm. Y le largo: 182, 190 y 200cm, aunque en la web de VETAMUEBLES podrás encontrar incluso colchones de 210cm de largo.

Las medidas más habituales son, para cama infantil o individual: 90x190, 90x200, 105x190 y 105x200. Mientras que para cama de matrimonio, las medidas tradicionales en España eran: 135x190 y 150x190 ó 150x200cm, aunque en la actualidad en medidas de colchón de matrimonio ya es muy fácil encontrar colchones y ropa de cama para otras medidas que se han incorporado a nuestro día a día: 160x200, 180x200 y 200x200.

Es muy importante que la medida del colchón coincida con la de la base. Si el colchón fuera mayor que la base acabaría rompiéndose o deformándose antes de lo debido, y en el caso inverso, si la base fuer mayor que el colchón, sería la base la que acabaría deformada o rota.

 

2.    Materiales y calidades de los colchones

Para la fabricación de los colchones se han utilizado numerosos materiales a lo largo de la historia, si bien es cierto que los colchones más utilizados en la segunda mitad del siglo XX fueron los colchones de lana, ya en completo desuso, los de muelles ensamblados uno a uno con carcasas endebles, y, ya en la última década los de látex. Pasamos a detallar los componentes más habituales en la actualidad.

 

ESPUMA HR:

El término High Resilience o espumación HR (Alta Resiliencia), se utiliza para denominar a las espumas utilizadas para la fabricación de colchones a partir del Isocianato. Son colchones con densidades superiores a 25 kg. en su espuma, lo que les da un mayor confort y durabilidad que a las espumas de calidad inferior. No obstante presenta el inconveniente de su escasa transpirabilidad, por lo que son colchones calurosos, y pueden presentar algunos problemas de salud por el material empleado, que puede provocar irritación de nariz y garganta.

 

MUELLE BICÓNICO:

El muelle bicónico es la evolución del colchón de muelles tradicional, más duradero que aquél, pero aun así sigue presentando problemas de comodidad sobre todo cuando son dos personas que comparten el colchón, debido a la importante transmisión de movimientos debida a la unión de los muelles.

 

LÁTEX:

Es un líquido vegetal, de color generalmente blanco, compuesto por resinas, grasas y ceras que se obtiene de diferentes plantes. Es la sustancia más elástica que existe, y su utilización en colchones se extendió a finales del siglo XX, sobre todo en el sector hospitalario, ya que se amoldaba mucho más al cuerpo que los colchones de muelles de la época evitando la formación de escaras en las personas que debían permanecer largas temporadas en cama. Sigue siendo un material de referencia en zonas geográficas de clima seco, pues por su composición el látex prácticamente no transpira y en climas húmedos como el mediterráneo resulta muy frío en invierno y muy caluroso en verano. De hecho una de sus principales características a simple vista consiste en la gran cantidad de agujeros que ocupan la superficie del colchón de látex para intentar que transpire mejor.

 

VISCOELÁSTICO:

Este material, desarrollado por la NASA en los años 60 para aliviar la presión que los tejidos podían llegar a producir en el cuerpo de los astronautas durante el despegue, fue incorporado en el mercado comercial en la década de los 90 y revolucionando el sector del descanso prácticamente entrado el siglo XXI, consiguiendo que los rígidos colchones de muelles se adaptaran mejor o que los incómodos colchones de espuma fueran más acogedores. Su ventaja es clara, es un material muy adaptable al cuerpo, que se adapta al peso y al calor corporal consiguiendo que nuestro sistema muscular se relaje mucho más que en un simple colchón de muelles o de espuma. Los colchones viscoelásticos nunca son al 100% de este material, ya que nos hundiríamos en él. Suelen llevar una o dos capas en sus caras, y su núcleo suele ser de espuma HR. Además son hipo alergénicos, con lo que contrarrestan el efecto del núcleo de espuma.

 

MUELLE ENSACADO:

Sin duda sigue siendo el rey de la transpirabilidad. Los colchones de muelles ensacados son una evolución inteligente de los viejos colchones de muelles. Siguen siendo los más frescos sin los inconvenientes de sus predecesores.  Los colchones de muelle ensacado, al llevar cada muelle completamente independiente dentro de un saquito de algodón cosido a otro saquito de algodón, evitan los molestos ruidos de los colchones tradicionales. Además, permiten poner muelles de diferentes densidades que hacen que el colchón se adapte mejor a los pesos y aumenta su durabilidad. Y para dotarlo de un mejor confort suelen aplicar capas espuma viscoelástica, de viscoelástico en Gel o incluso de grafeno, siendo hoy en día los colchones de referencia por durabilidad y comodidad.

 

VISCOELÁSTICO EN GEL:

El viscoelástico presenta, al igual que el resto de espumas el problema de la disipación de calor. El viscoelásatico en gel hace que esta disipación de temperatura sea mucho mayor, logrando que sean colchones más frescos, entre unos y dos grados menos que el viscolástico normal.

 

GRAFENO:

Este superconductor se ha incorporado al mundo del descanso en la última década, sus fantásticas propiedades hacen que se un material hiper transpirable que añadido a los colchones de muelle ensacado o viscoelásticos los hace subir un escalafón más en comodidad y resistencia.

 

3.    Comodidad personalizada

Dependiendo de nuestros gustos, el uso que le vayamos a dar, o nuestro presupuesto,  podremos escoger entre un colchón de muelles bicónico o de espuma para un uso esporádico, o colchones viscoelásticos o de muelle ensacado, con o sin grafeno, para adaptarlos a nuestras necesidades y a nuestra comodidad, con un uso diario.

Muchos de los colchones actuales no están pensados para ser volteados, un argumento muy usado por los fabricantes de colchones del siglo XX, que necesitaban que el colchón se fuera cambiando de posición para aguantar más en casa del cliente. Reservándose los colchones de doble cara mayoritariamente para los muelles ensacados, más duraderos que los de núcleo sólido.

En la web de VETAMUEBLES podrás encontrar el colchón que se adapta a tus necesidades con una muy buena relación calidad/precio.

© Xisco Bonilla 2020

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