8 cosas que nadie te dice sobre pintar muebles

8 cosas que nadie te dice sobre pintar muebles

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8 cosas que nadie te dice sobre pintar muebles

A más de uno se nos ha pasado por la cabeza redecorar algún mueble viejo pintándolo, sobre todo después de leer lo fácil, barato y gratificante que puede ser. Pero antes de ponernos a ello he considerado explicar diez facetas importantes a tener en cuenta y que nadie te explica.

1. Seguro, habrá polvo.

No lo podrás evitar: El primer paso siempre es lijar, una tarea lenta, en la que hay que eliminar los restos de pintura o barniz en mal estado y abrir un nuevo poro en el mueble para que las capas posteriores agarren bien y no se nos desconche. Esto significa de forma inevitable varias horas de lijado en función del mueble del que se trate, ya será con una lijadora orbital o lijando a mano. Es un trabajo difícil, tedioso e ingrato en el que el polvo se cuela por todas partes. Pero, si estás pintando algo que ya ha sido pintado anteriormente, lijar es esencial. Si estás trabajando en el interior, asegúrate de cubrir todo por completo, es recomendable usar una máscara con filtro y aspirar a menudo.

 

2. El proceso de pintar no se lleva bien con los espacios reducidos.

Si puedes, es recomendable lijar y pintar en el exterior. Esto elimina el problema del polvo y los vapores de los barnices. Pintar en el interior es factible, pero es complicado en un espacio pequeño: Pintar un mueble dentro de casa es más laborioso de lo que parece, hay que proteger los otros muebles de posibles manchas de  pintura, procurar no manchar el suelo ni las paredes y disponer del espacio suficiente para poder dar el acabado deseado al mueble por todas sus partes. Y, por supuesto, nos llevará más tiempo que el pintado en el exterior. Durante este proceso es importante mantener los utensilios que utilicemos en orden y procurar una buena ventilación de la estancia.

 

3. Necesitas proteger más de lo que crees.

Puede resultar exasperante descubrir una mancha de pintura en el suelo o en una pared tras haber protegido con plásticos el espacio en el que pintas, pero vale más abusar de plásticos de protección a descubrir gotas de barniz en la tapicería del sofá. Si estás pintando en el interior, espera gotas en lugares imprevistos. Dedica a tiempo a proteger el espacio en el que vas a pintar y no escatimes en plásticos para proteger tus otros enseres.

 

4. Si puedes, desmonta.

Si el mueble que vas a pintar es desmontable, ni te lo pienses, desmóntalo. Las superficies planas son más fáciles de pintar uniformemente y puedes estar seguro de cubrir cada grieta y esquina. Dicho esto, pintar un mueble desmontado te ocupará más espacio en la casa pero el resultado valdrá la pena.

 

5. La imprimación es vital.

Un trabajo de pintado que se precie depende directamente de una preparación cuidadosa, para ello es fundamental aplicar una buena capa de imprimación sin goterones, para que la nueva pintura de adhiera bien al mueble y no salte en poco tiempo.

 

6. Elegir un buen tono de pintura.

Es importante dedicarle tiempo al tono escogido para el mueble. Para ello deberemos escoger bien las muestras de color y compararlas con la misma luz que habrá en la habitación escogida. Elegir un color erróneo sólo tiene una solución, empezar de nuevo

 

 

7. Un buen acabado de pintura lo es todo.

Llegados a este punto puede parecer que la aplicación de la pintura es lo más fácil, pero los siguientes consejos nos pueden ayudar a obtener un acabado más profesional:

Rematar los bordes y esquinas con pincel. Ser generosos con la cantidad de pintura en el rodillo y pasarlo por la bandeja de pintura media docena de veces para que se impregne bien y de forma uniforme de pintura. Aplicar la pintura en franjas rectas, y al terminar la pintura en el rodillo repasar las zonas recién pintadas, otra vez con líneas rectas y procurando eliminar el exceso de pintura.

 

8. No es barato.

Si eres manitas y te gusta invertir tiempo en tu hogar no encontrarás caro el dinero invertido en el proceso, sobre todo porque te quedará un mueble único y personalizado por ti. Dicho esto, y aunque la pintura en si no constituya habitualmente una gran cantidad, deberás tener en cuenta también paños, pinceles, rodillos, cubetas, disolventes, imprimación, plásticos e protección, cinta de carrocero y papel de lija, por lo que, aunque el precio de todos estos materiales no es abusivo, tampoco sale barato. En contrapartida podrás disfrutar de unos muebles adaptados a tu estilo personal (con la satisfacción que ello conlleva) que harán de tu hogar un lugar más acogedor.

 

 

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