Mantenimiento de tu sofá

Mantenimiento de tu sofá

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  Trucos sobre cuidados del mueble de Veta Muebles Mallorca

Muchas cosas han cambiado desde el confinamiento, entre ellas nuestra percepción de los muebles más habituales de nuestra casa, entre los que se encuentran los sofás, sillones y chaise longues, en parte porque nos hemos visto obligados a estar más tiempo en casa y hemos podido darnos cuenta del estado de la tapicería de nuestros muebles.

Ahora somos conscientes de lo importante que es llegar a casa y poder disfrutar al final del día de un pequeño descanso en el sofá y para ello no podemos descuidar su limpieza y su desinfección. Es una labor que se realiza mayoritariamente muy de tanto en cuanto, pero esencial para el correcto mantenimiento del tapizado del sofá.

Los trucos que te vamos a contar a continuación te ayudarán a mantener tu sofá o chaise longue limpio y desinfectado durante más tiempo de forma fácil y sencilla.

Debemos tener en cuenta que no sólo se deben limpiar nuestros muebles tapizados cuando se ven algo sucios o su estética deja algo que desear, ni cuando las manchas son ya demasiado evidentes, ya que un sofá sucio o con una limpieza escasa es un festival para todo tipo de gérmenes, ácaros, hongos y bacterias, que pueden generar o agravar problemas de salud en quienes lo utilizan.

Por otro lado estadísticamente los sofás son los muebles que más horas de uso acumulan, por detrás de los colchones, lo que hace imprescindible realizar una limpieza regular y frecuente de ellos, ya sean sofás, chaise longues, butacas, sillones o, incluso, cabezales tapizados.

Lo primero que debemos tener en cuenta para alargar la vida de nuestros sofás es su ubicación, la habitación o sala en la que se encuentres debe estar bien acondicionada, sin humedades ni expuestos a elementos perjudiciales para la tapicería como el agua o el exceso de polvo. Tampoco deberán estar situados demasiado cerca de fuentes de calor como radiadores o chimeneas, las razones son obvias, así evitaremos incendios y alargaremos la vida de los tejidos y la estructura, ya que están la mayoría de telas y materiales están pensados para ser usados dentro de un rango de temperaturas biológicamente viables para el ser humano. En este punto añadir que debemos procurar no exponerlo directamente a fuentes de luz, ya que la luz solar puede provocar cambios en la resistencia de los tejidos y en las tonalidades.

Otro punto importante es un correcto uso, los sofás no están diseñado para que la gente se siente en brazos o respaldos, así sólo se conseguirá que se rompa antes.

Más vale prevenir que curar, dice el refrán, y con los sofás pasa lo mismo, si queremos ponerle una funda, lo ideal es cuando la tela esté en buenas condiciones y no esperar a que haya manchas eternas e imborrables.

Los productos de limpieza a utilizar no deben ser abrasivos. Lo ideal es utilizar productos de limpieza que ya conozcamos. Ello nos facilitará una mejor limpieza ya que estamos acostumbrados a su uso (amoniaco diluido, alcohol, agua oxigenada, etc.). Aun así, hay que usarlos con el debido cuidado, y si tenemos dudas, hacer las pruebas necesarias en partes ocultas del sofá.

Hay que recordar que el uso de detergentes abrasivos, como los detergentes lavavajillas no son recomendables, ya que acaban deteriorando la tela.

Antes de la limpieza de nuestro sofá deberemos saber cuáles son los materiales de los que está hecho y cuál es el origen más habitual de las manchas que presenta.

Los productos que se deben emplear para la limpieza del sofá deberán ser entonces productos específicos en función de los materiales del sofá (tipo de tela, piel, metal, madera, etc.).

Vamos a limpiar nuestro sofá, para empezar deberemos pasar la aspiradora y quitar a fondo el polvo, para ello quitaremos todas las partes móviles (cojines, respaldos, etc.). Así eliminaremos la suciedad más evidente y nos desharemos del molesto polvo.

Una vez aspirado pasaremos al cepillado, con lo que eliminaremos otros restos de suciedad como pelusas, pelos, incluso restos secos de comida. Si nuestra aspiradora dispone de cepillo, este es el momento ideal para usarlo, aumentando la eficacia del cepillado.

Cuando ya tenemos el sofá limpio de polvo, y de otros elementos eliminados por el aspirado y el cepillado, llega el momento de utilizar los productos específicos de limpieza, que dependerán, como hemos dicho anteriormente, de los materiales de los que esté compuesto nuestro sofá.

En cuanto a manchas específicas, unas de las más habituales son las de café. Para eliminar las manchas de café o té, humedeceremos la mancha con agua fría dejando que reblandezca un poco, y luego frotaremos con una esponja seca, con suavidad, luego pasaremos un cepillo suave humedecido con vinagre blanco y alcohol a partes iguales. Una vez hayamos terminado pasaremos un paño seco para eliminar el exceso de líquido y dejaremos secar de modo natural.

Con las manchas de vino el tiempo es nuestro gran aliado, lo ideal es actuar sobre la mancha cuanto antes, secando la mancha con papel absorbente de cocina, sin frotar para evitar que la mancha se extienda más. Si se trata de vino tinto, aplicar luego bicarbonato rebajado con agua para absorber la mancha todo lo que se pueda. Repetir el proceso, dejando secar la zona afectada durante varias horas, hasta eliminar la mancha. Si es vino blanco, frotar un paño humedecido con agua con gas con cuidado para eliminar el cerco.

Xisco Bonilla © 2022

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